Editorial

Inseguridad, pobreza y desempleo son los factores adversos que más afectan a la ciudadanía en la coyuntura actual.

Hemos venido enfatizando en el imperativo de ir transformando las condiciones de vida de toda la población, de modo que vaya ganando calidad en función de un progreso real y sustentado.

Los resultados del Informe de Calidad de Vida que acaba de presentar el Observatorio El Salvador Cómo Vamos, que en esta ocasión se ha enfocado en tres municipios del llamado Gran San Salvador: San Salvador, Mejicanos y Santa Tecla, muestra que la inseguridad ciudadana, la pobreza y el desempleo son las tres cuestiones que más afectan a la ciudadanía de la zona investigada. Y la primera conclusión que se saca de estos datos es la siguiente: si eso es así en estas comunidades que pertenecen al área central, donde se concentran muchas iniciativas de progreso, es fácil imaginar el agobio de carencias y la ansiedad de respuestas que hay en otros espacios territoriales y comunitarios del país.

El propósito de un Informe como éste no sólo es dar a conocer lo que para la gente son las prioridades de vida en ambientes determinados, sino también, y de manera ilustrativa, contribuir a la generación de enlaces de trabajo entre los distintas entidades institucionales, tanto del Gobierno central como de los respectivos entes municipales, para propiciar así mejores respuestas a los problemas aludidos. Se trata de abrir cada vez más la compuerta de las oportunidades, a fin de que las personas de todas las condiciones sociales puedan tener acceso a una vida mejor, aquí, en el lugar al que pertenecen.

Y al respecto habría que destacar un punto que es muy revelador de la atmósfera que impera: según la investigación aludida, el 30% de los pobladores de los tres municipios enfocados se inclinan por la migración a países como Estados Unidos, Canadá o España. Este dato no sorprende a nadie, porque responde a una sensación que viene generalizándose desde hace ya mucho tiempo entre nosotros, pero debe preocuparnos a todos, porque los brotes migratorios cada vez más intensos ponen a nuestro país, tanto humana como políticamente, en una posición de peligrosidad creciente, con todas las consecuencias que eso acarrea.

Lo que se busca con un esfuerzo clarificador como el que caracteriza al Informe que estamos comentando es darle seguimiento a la evolución de la calidad de vida en áreas específicas de los respectivos territorios nacionales. Porque este un proyecto sin fronteras; y en lo que a nosotros corresponde, dicho Informe ha sido elaborado por Glasswing International, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), lo cual constituye una alianza altamente confiable.

Justamente desde nuestra perspectiva de medio permanentemente comprometido con el bienestar social en su expresión más exacta, hemos venido enfatizando en el imperativo de ir transformando las condiciones de vida de toda la población, de modo que vaya ganando calidad en función de un progreso real y sustentado. Hay que evitar, entonces, que tendencias interesadas como las que mueven el asistencialismo le ganen la iniciativa a lo que es sustancial y debe ser manejado como tal: el tratamiento sistemático y visionario de los problemas de fondo, como son la inseguridad y el desempleo.

La institucionalidad y la ciudadanía, en todas las expresiones de ambas, deben actuar como lo que son: actores de una misma obra. Aquí se requiere que la pluralidad abra todas sus potencialidades, sin prejuicios ni reservas de ninguna índole. Todo lo que contribuya a propiciar las colaboraciones armoniosas con miras al desarrollo y a la prosperidad debe ser estimulado para bien del proceso en su conjunto, que cada día debe enfrentar nuevos desafíos y desplegar nuevas iniciativas. Aportes como el de Cómo Vamos contribuyen a iluminar el camino por el que todos los salvadoreños vamos transitando.

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